OPINIÓN

‘El otro día, mi hijo llegó con varios moretones en las piernas…’

viernes, 24 de agosto del 2012

QUIERIDA ANA:
Me gustaría saber qué puedo hacer ante este problema. Tengo un niño de 9 años que va en cuarto grado de primaria. Desde que estaba en segundo ha tenido problemas en el salón de clases.

Él tiene déficit de atención y aunque es un poquito nervioso, es un buen niño. Al principio los problemas comenzaron con un niño, ahora ya es con medio grupo. Siempre le sucede algo, un día lo empujan, al otro día lo pellizcan, durante el recreo no lo dejan jugar futbol y cuando juega, lo patean, el otro día llegó con varios moretones en las piernas.

Y aparte de todo, siempre le echan la culpa, siempre él es el castigado, lo sacan del salón constantemente. Yo pienso que para el maestro es más fácil sacar a uno, que sacar a medio salón, por eso me da coraje.

He intentado hablar con el director de la escuela, incluso con la maestra de apoyo, con la maestra titular, pero no me resuelven nada, me dicen que lo cambie de escuela, pero yo no creo que ésa sea la solución. De hecho la maestra de apoyo, una psicóloga, vio los moretones en las piernas del niño y nos dijo que eso no demuestra nada. Y ¿qué quiere qué pase? ¿Esperar a que algo más grave le suceda? No la entiendo.

El otro día, en la clase de música le pegaron en la espalda con una flauta, nos quejamos con el profesor a la hora de la salida y nos contestó que como ya había pasado, él no podía hacer nada, que mi hijo le debió de haber dicho cuando sucedió. El niño me dijo que en ese momento fue, pero que el profesor no le hizo caso. De hecho con este mismo profesor ya habíamos tenido una discusión, yo le dije que si no solucionaba el problema de conducta de los niños, me iba a quejar con el inspector de zona, y eso le molestó.

A raíz de eso, ya en una ocasión lo suspendió porque un día faltó con la flauta y aunque me enteré que no sólo a él se le olvidó, sí fue al único que suspendió.

Allí no terminó todo, quise llevarlo con la pediatra para que le revisara los moretones y que me hiciera una constancia de la revisión para poder ir a hablar con el inspector, pero la doctora me dijo que ella no podía hacer una constancia de ese tipo pues no sabe si realmente la agresión fue adentro de la escuela.

Me siento desesperada, impotente. Ni siquiera puedo denunciar al colegio sin pruebas y las palabras en este caso no tienen valor. Ojalá me pueda orientar un poco para saber qué puedo hacer, estoy bastante disgustada con la situación. Gracias de antemano.
AMIGA

QUIERIDA AMIGA:
De acuerdo a todo lo que me dices, probablemente estamos ante un caso de bullying o acoso escolar. Cuando sucede, el acosado sufre no sólo la violencia de los acosadores, sino la indiferencia de los compañeros que generalmente son cómplices de los otros.
O bien, minimizan lo que hacen por miedo a convertirse ellos en víctimas. En este caso, es sumamente positivo establecer un canal de comunicación y de confianza con tu hijo para que él se sienta cómodo al hablar contigo acerca de todo lo bueno y lo malo que está viviendo.

Hay muchas escuelas, ya sea privada o particular, que no saben responder a este tipo de comportamientos de los alumnos o conscientemente no desean hacerlo, pues reconocer que existe este tipo de problemas al interior del plantel significa para ellos problemas de imagen y reputación.

Si tu hijo sale de la escuela nuevamente con algún tipo de agresión, en ese momento ve a la dirección, exige hablar con la directora y muéstrale, si no te atiende, ve una vez más con la pediatra a revisión y pídele que te haga una receta médica con el diagnóstico, ella lo puede hacer. Además te servirá como prueba si quisieras acudir a la Secretaría de Educación.

¿No has notado cambios en él? ¿Sigue con sus actividades normales a su edad? Muchos niños comienzan a aislarse, se sienten con ansiedad, a veces tristes, lloran o se enojan sin razón aparente.

Es importante que no lo descuides, tal vez puedas llevarlo con algún especialista a que le hagan una valoración psicológica para que vean qué tanto ha afectado estar sometido a abusos por parte de sus compañeros durante dos años.

A nivel académico, repercute en las calificaciones, olvidan tareas, se muestran distantes y apáticos. Su autoestima comienza a bajar, no les gusta cómo se ven en su apariencia, si son gorditos, flacos, morenos o rubios.

En tu casa, puedes ayudarlo escuchándolo, a diario pregunta cómo le fue, si no ocurrió nada en el salón de clases. Hazle sentir que estás preocupada por su bienestar, que son como un equipo, para que pueda sentirse seguro y acompañado.

No estimules a tu hijo para que se muestre agresivo o tome venganza. Empeoraría más la situación. Discute alternativas asertivas para responder a los acosadores y practica respuestas con tu hijo. En el caso de que el acoso continúe, prepárate para ponerte en contacto con un abogado.

Dependiendo del grado de ansiedad y de miedo en el que esté envuelto tu hijo, búscale un psicólogo para ayudarle a que supere este trauma.

Pero jamás te olvides que la mejor ayuda, en estos casos, es la que otorga la familia.

Mantén la calma y no demuestres toda tu preocupación. Demuestra determinación y positivismo.
ANA