OPINIÓN
Destino vuelve a enfrentar a Diablos
miércoles, 16 de mayo del 2012
Platicando con Derek Bryant sobre la bronca que sostuvieron Diablos y Saraperos el jueves 1 de mayo en México, el timonel norteamericano se encoge de hombros y afirma que las cosas no son parejas cuando se trata de los pingos capitalinos.
Derek fue suspendido dos juegos esa vez y acusado directamente de ordenar a su lanzador, Edgar Lizárraga, golpear a un jugador de los escarlatas.
Bryant explica que durante la serie sostenida en Saltillo ante los pingos, los lanzadores rojos golpearon fuerte a Ryan Mulhern y en la capital de la República volvieron a hacerlo, además de pegarle también a Issmael Salas.
“¿Qué nos queda?”, se preguntó Bryant esa ocasión, “¡contestar!”.
En los albores de la temporada, los Diablos se metieron en bronca con los Tigres de Quintana Roo por lanzar al cuerpo de Willie Romero, a quien habían atacado también en una serie semifinal reciente, cuando el sudamericano jugaba con los Saraperos.
Romero se quejó ante los medios de comunicación y Roberto Mansur, presidente de los Diablos, dijo que si no le gustaba, que se fuera a Venezuela, su país natal.
Al poco tiempo, Romero fue pasado del actual campeón al coleto Leones de Yucatán, donde ahora es manager-jugador.
Regresando con Derek, el de Kentucky es un hombre de beisbol, con mucho camino recorrido y que se conoce al derecho y al revés las cosas buenas y malas de este deporte. Sabe que no debe ponerse con Sansón a las patadas, pero a veces las cosas llegan a su último nivel y no hay de otra que atacarlas.
Al igual que Romero -y quizás la mayoría de los jugadores- cree que los ampayers tratan de manera diferente a los escarlatas por el peso que tiene el club ante la liga.
Por lo pronto, y luego de perder dos de tres ante los Sultanes, el destino pone de nuevo a los Saraperos en el Foro Sol (15, 16 y 17 de mayo), donde los esperan los Diablos Rojos… ojalá no haya problemas.
hbencomo@hotmail.com
Derek fue suspendido dos juegos esa vez y acusado directamente de ordenar a su lanzador, Edgar Lizárraga, golpear a un jugador de los escarlatas.
Bryant explica que durante la serie sostenida en Saltillo ante los pingos, los lanzadores rojos golpearon fuerte a Ryan Mulhern y en la capital de la República volvieron a hacerlo, además de pegarle también a Issmael Salas.
“¿Qué nos queda?”, se preguntó Bryant esa ocasión, “¡contestar!”.
En los albores de la temporada, los Diablos se metieron en bronca con los Tigres de Quintana Roo por lanzar al cuerpo de Willie Romero, a quien habían atacado también en una serie semifinal reciente, cuando el sudamericano jugaba con los Saraperos.
Romero se quejó ante los medios de comunicación y Roberto Mansur, presidente de los Diablos, dijo que si no le gustaba, que se fuera a Venezuela, su país natal.
Al poco tiempo, Romero fue pasado del actual campeón al coleto Leones de Yucatán, donde ahora es manager-jugador.
Regresando con Derek, el de Kentucky es un hombre de beisbol, con mucho camino recorrido y que se conoce al derecho y al revés las cosas buenas y malas de este deporte. Sabe que no debe ponerse con Sansón a las patadas, pero a veces las cosas llegan a su último nivel y no hay de otra que atacarlas.
Al igual que Romero -y quizás la mayoría de los jugadores- cree que los ampayers tratan de manera diferente a los escarlatas por el peso que tiene el club ante la liga.
Por lo pronto, y luego de perder dos de tres ante los Sultanes, el destino pone de nuevo a los Saraperos en el Foro Sol (15, 16 y 17 de mayo), donde los esperan los Diablos Rojos… ojalá no haya problemas.
hbencomo@hotmail.com