OPINIÓN
De Dylan, McCartney y Aguilera
viernes, 11 de mayo del 2012
La nota musical de esta segunda semana de mayo la dieron los conciertos de Bob Dylan y Paul McCartney en escenarios de Guadalajara, Monterrey y el Distrito Federal.
Y es que estos talentos surgidos tanto en los Estados Unidos como en la Inglaterra de los años 60 demostraron que la calidad musical se impone a la fugacidad de las modas que prevalece, por desgracia, en la actualidad, donde se escuchan en la radio o en la web y mañana ya ni en un lugar ni en el otro, en ese afán de llamar la atención -como la supuesta mamá de nueve bebés de Arteaga-, sin importar si mañana, el año siguiente o en 50 años más las creaciones musicales de su inventiva formen parte del colectivo popular.
Estos dos señores hicieron y siguen haciendo una poesía musical que ya quisiera cualquier infante “creativo”, himnos de la talla de “Yesterday”, “Hey Jude”, “Blowin’ in the Wind” o “Like a Rolling Stone”, entre otros, y es por eso que siguen moviendo multitudes de diferentes generaciones y no necesariamente a las adolescentes con sus papás que hacen berrinches, se pelean y hasta propician vendan su virginidad por un boleto para ver a Justin Bieber.
Bueno, el mejor regalo que pudieron tener las mamás del DF fue haber visto a Sir Paul McCartney en un escenario emblemático de la capital azteca como es el Zócalo, una iniciativa que sí vale la pena aplaudir y muy fuerte a su gobierno de izquierda, que por más populista que quiera ser no se atreve a dar un regalo a su ciudadanía, y sobre todo anunciarlo a todo lo alto, como el que se dio en Saltillo para las progenitoras en su día pero con la presencia de la agrupación Intocable en la Plaza de Armas.
Pero qué más se puede esperar uno si tal y como lo hemos venido mencionando en columnas anteriores, el estado está privado de eventos musicales como el RockCoahuila que ya se había “aterrizado” en este mes de mayo por el supuestamente obligatorio “silencio electoral”, mientras estados vecinos como Zacatecas son capaces de invitar desde a Dylan hasta a Alan Parsons el mes pasado, con tal de no privar a sus ciudadanos de la oferta musical mundial.
Tal parece que los amantes de la música en Saltillo tendemos que conformarnos con la oferta musical que vemos en la televisión o el cine, y por lo mismo la mejor atracción relacionada a lo musical de este fin es la colaboración en los créditos iniciales de la cantante de ascendencia ecuatoriana Christina Aguilera para “Casa de mi Padre”, la más reciente colaboración para la pantalla grande de los actores mexicanos Diego Luna y Gael García, al lado del norteamericano Will Ferrell, donde la cantante vuelve a cantar en español luego de hacerlo con muy buena aceptación a principios del nuevo milenio con temas como “Falsas Esperanzas”. Así las cosas… Comentarios a: tavoneto69@yahoo.com.mx
Y es que estos talentos surgidos tanto en los Estados Unidos como en la Inglaterra de los años 60 demostraron que la calidad musical se impone a la fugacidad de las modas que prevalece, por desgracia, en la actualidad, donde se escuchan en la radio o en la web y mañana ya ni en un lugar ni en el otro, en ese afán de llamar la atención -como la supuesta mamá de nueve bebés de Arteaga-, sin importar si mañana, el año siguiente o en 50 años más las creaciones musicales de su inventiva formen parte del colectivo popular.
Estos dos señores hicieron y siguen haciendo una poesía musical que ya quisiera cualquier infante “creativo”, himnos de la talla de “Yesterday”, “Hey Jude”, “Blowin’ in the Wind” o “Like a Rolling Stone”, entre otros, y es por eso que siguen moviendo multitudes de diferentes generaciones y no necesariamente a las adolescentes con sus papás que hacen berrinches, se pelean y hasta propician vendan su virginidad por un boleto para ver a Justin Bieber.
Bueno, el mejor regalo que pudieron tener las mamás del DF fue haber visto a Sir Paul McCartney en un escenario emblemático de la capital azteca como es el Zócalo, una iniciativa que sí vale la pena aplaudir y muy fuerte a su gobierno de izquierda, que por más populista que quiera ser no se atreve a dar un regalo a su ciudadanía, y sobre todo anunciarlo a todo lo alto, como el que se dio en Saltillo para las progenitoras en su día pero con la presencia de la agrupación Intocable en la Plaza de Armas.
Pero qué más se puede esperar uno si tal y como lo hemos venido mencionando en columnas anteriores, el estado está privado de eventos musicales como el RockCoahuila que ya se había “aterrizado” en este mes de mayo por el supuestamente obligatorio “silencio electoral”, mientras estados vecinos como Zacatecas son capaces de invitar desde a Dylan hasta a Alan Parsons el mes pasado, con tal de no privar a sus ciudadanos de la oferta musical mundial.
Tal parece que los amantes de la música en Saltillo tendemos que conformarnos con la oferta musical que vemos en la televisión o el cine, y por lo mismo la mejor atracción relacionada a lo musical de este fin es la colaboración en los créditos iniciales de la cantante de ascendencia ecuatoriana Christina Aguilera para “Casa de mi Padre”, la más reciente colaboración para la pantalla grande de los actores mexicanos Diego Luna y Gael García, al lado del norteamericano Will Ferrell, donde la cantante vuelve a cantar en español luego de hacerlo con muy buena aceptación a principios del nuevo milenio con temas como “Falsas Esperanzas”. Así las cosas… Comentarios a: tavoneto69@yahoo.com.mx