OPINIÓN
Cosechan Saraperos frutos de su ‘granja’
viernes, 11 de mayo del 2012
Con 19 años y mucho futuro por delante, Daniel Castro se ha convertido en uno de los peloteros a observar en los Saraperos de Saltillo, un equipo acostumbrado a tener tantas estrellas que pocas veces ven surgir a una nueva figura desde sus sucursales.
El nativo de Guaymas, Sonora, ha jugado debido a la lesión que mantuvo mucho tiempo fuera a Manny Rodríguez y ya se vistió de gloria en dos partidos conectando jonrones decisivos.
Por lo general, en la Liga Mexicana los novatos que no son lanzadores tardan en despuntar y es muy raro verlos desplegar poder con el madero, por eso Castro ha llamado más la atención que otros chamacos.
Y para que los guaymenses se sientan más orgullosos, hay otro elemento del equipo que comienza a destacar y se trata del catcher Genaro Andrade.
La lesión de Jonathan Aceves, al principio de la temporada, forzó el regreso diario de Noé Muñoz, un veterano de mil batallas que había jugado muy poco en 2011 e incluso se hizo cargo del equipo tras la salida de Orlando Sánchez.
Para darle descansos a Muñoz, Derek Bryant ha llamado a Genaro Andrade, quien en 18 partidos batea para .390 con tres dobles, un triple y ocho carreras producidas.
Nada mal para un joven de todavía no cumple 22 años y que se suponía, vería muy poca acción en este 2012.
Y el tercero en José Bernardo López, quien desde el principio estaba destinado a uno de los jardines. De muy buen guante y destacado brazo, este guasavense se ha ganado un lugar en el line up titular, con un promedio de bateo de .307 luego de 43 partidos.
A sus 22 años, López deberá mejor su bateo de largo alcance para poder ser considerado un jardinero natural. El tiempo y unos kilos de más podrían hacer ese trabajo.
El nativo de Guaymas, Sonora, ha jugado debido a la lesión que mantuvo mucho tiempo fuera a Manny Rodríguez y ya se vistió de gloria en dos partidos conectando jonrones decisivos.
Por lo general, en la Liga Mexicana los novatos que no son lanzadores tardan en despuntar y es muy raro verlos desplegar poder con el madero, por eso Castro ha llamado más la atención que otros chamacos.
Y para que los guaymenses se sientan más orgullosos, hay otro elemento del equipo que comienza a destacar y se trata del catcher Genaro Andrade.
La lesión de Jonathan Aceves, al principio de la temporada, forzó el regreso diario de Noé Muñoz, un veterano de mil batallas que había jugado muy poco en 2011 e incluso se hizo cargo del equipo tras la salida de Orlando Sánchez.
Para darle descansos a Muñoz, Derek Bryant ha llamado a Genaro Andrade, quien en 18 partidos batea para .390 con tres dobles, un triple y ocho carreras producidas.
Nada mal para un joven de todavía no cumple 22 años y que se suponía, vería muy poca acción en este 2012.
Y el tercero en José Bernardo López, quien desde el principio estaba destinado a uno de los jardines. De muy buen guante y destacado brazo, este guasavense se ha ganado un lugar en el line up titular, con un promedio de bateo de .307 luego de 43 partidos.
A sus 22 años, López deberá mejor su bateo de largo alcance para poder ser considerado un jardinero natural. El tiempo y unos kilos de más podrían hacer ese trabajo.